Archivo de la Categoría 'Viajes'

Sistema Automático de Tratamiento de Equipajes

Genial entrada que me he encontrado en JuandelaCuerva acerca de lo que le pasa al equipaje cuando llegamos al aeropuerto y pasa a través de las cintas del mostrador de facturación. Las veces que he dejado mi maleta en los mostradores siempre me he preguntado que sistema usarían para que todo funcione con la precisión que hay. A parte de todo lo que se comenta siempre de las pérdidas de maletas, creo que es una pequeña cantidad en proporción al número inmenso de ellas que se mueven. Incluso pienso que en los aeropuertos grandes se comete un error menor que en los aeropuertos pequeños debido a la costumbre que tienen de trabajar con grandes volúmenes de pasajeros.

Sin más, os dejo con el extracto inicial y el link para que podáis seguir leyendo esta interesante curiosidad.

Cuando un humano va a un aeropuerto para subirse en un avión, y si lleva equipaje, suele dejarlo en el mostrador de facturación y confiar ciegamente en que, de alguna forma misteriosa, su equipaje aparecerá en la cinta de recogida de equipajes del aeropuerto de destino más o menos al mismo tiempo que él. Quizá algún humano con alma de chorlito se pregunte qué ocurre con la maleta entre que la entrega y se la devuelven, pero no es lo común, claro. Para eso hace falta ser un chorlito.

Seguir leyendo en JuandelaCuerva

Ciao!

El agua

Como dije ayer, no pienso sucumbir ante la avalancha de éxito que está teniendo Fotolog. El exceso será tener que registrarme, porque como dije, ahora es necesario ser usuario para poder escribir en los Fotologs de los demás, así que para poder incordiar a los amigos habrá que pasar por el aro. Pero nada más. Además ya tengo la primera y única entrada que pondré en el Fotolog, por si a alguien le da por ver mi Fotolog. Porque en esta vida lo barato y fácilmente alcanzable no suele ser bueno, a menos que le hayas dado muchas vueltas al asunto y te hayas empapado mucho la cabeza. Y así a lo mejor, consigues algo decente e interesante, como es la sensación que tengo con este blog comparado con lo que conozco del Fotolog de mi hermana.

Que quieres poner fotos, aquí puedes ponerlas. ¿Más de una al día? Por supuesto, todas las que quieras. ¿Personalizar el blog como más te guste? Sin dudarlo. ¿Es algo más complicado que el famoso Fotolog? Sí, no lo dudo. Pero en esta vida lo bueno cuesta algo. Y así a bote pronto me parece muy triste no poder editar las entradas de un blog… En fin, ¿donde va Vicente? Donde va la gente.

Voy a dejar de hablar de El Lado Oscuro de la Fuerza para mostraros lo que ha sido mi inicio de semana en la Sierra de la Cabrera. Tras un largo paseo de casi dos horas y media por cortafuegos, pinares, brezo y praderas aterricé con mis compañeros de viaje en un paraje como el que veis.

En el que podéis ver los destrozos que las lluvias de esta primavera produjeron en la naturaleza. Digamos que lo que debería haber en la foto es una gran pradera con un cauce sencillo de un arroyo acostumbrado a tener el caudal que aquí se ve.

También tuve tiempo para hacer alguna fotografía digna de mención y a mi gusto bonita, a las que últimamente me estoy aficionando. Ya me diréis que os parece.

Como veis, la propia naturaleza atenta contra ella misma con la misma fuerza con la que nos daña a nosotros. Sin embargo ella no da los mismos gritos de dolor que nosotros.

Ciao

De vuelta

Ya llevo por casa desde el miércoles a medio día pero estoy más liado que… Y no he tenido tiempo para escribir nada. Así que ahora que tengo un rato voy a aprovechar a contaros un poquito en versión resumida y ya me extenderé más.

El viaje en lineas generales ha sido una auténtica pasada. Hace tiempo que no me iba una semana a algún sitio en este plan y volver a vivir la experiencia ha sido fantástica.

Salimos el día 20 de Madrid ya con algún problema. Unos días antes Spanair nos confirmaba un nuevo plan de vuelo haciendo escala en Zurich para ir y en Frankfurt para volver debido a que dejaban de realizar la ruta directa Madrid - Zurich. Cuando llegamos al aeropuerto nos encontramos con que mi billete se había cambiado correctamente, sin embargo el de mis dos amigos no se lo habían cambiado y no tenían billete para ir, pero después de hablar y enseñarle a una azafata los mails de confirmación de la reserva les dieron un billete, solo que en diferente vuelo al mío. Conclusión, yo volé solo y me aburrí un ratejo las 2 horas de escala en Zurich pero estuvo bien la experiencia. Como con el inglés no tengo mucho problema me compre una revista en alemán, del que si que no tengo ni idea, en el aeropuerto de Zurich para pasar el rato ;) Finalmente a las 12 de la noche, yo había llegado a las 9, ya estábamos los 3 que íbamos juntos con nuestra anfitriona en Stuttgart.

Al día siguiente, jueves 21, nuestra anfitriona trabajaba así que nos soltó por la ciudad de Stuttgart y nos dijo que fuéramos a ver el Museo de Merdeces-Benz mientras ellas trabajaba y luego se reengancharía para enseñarnos un poquito la ciudad. El museo es sencillamente impresionante, tanto por dentro como por fuera como por los coches que tenía. Todavía no tengo todas las fotos pero ya veréis un precioso "Alas de Gaviota".

 

 

 

El viernes y ya con nuestra anfitriona sin trabajar nos dirigimos a Heidelberg, una ciudad típica alemana a unas 2 horas al norte de Stuttgart, con una Universidad bastante conocida, y un castillo de impresionantes condiciones a lo alto de una colina a las afueras de la ciudad. A una altura imponente del resto de la ciudad desde el que se podía ver vistas como ésta.

 

 

 

El sábado ni cortos ni perezosos nos pegamos un bonito madrugón a eso de las 7 de la mañana para coger un tren que nos dejaría a las 12 en Munich después de tres horas y media de viaje. Nos dimos un amplio recorrido por la ciudad y lo que más nos gustó fue la majestuosa Königsplatz donde el Führer realizaba sus discursos. Pero es que para terminar la visita a última hora de la tarde nos acercamos al Olympiazentrum, lo que vienen a ser las instalaciones deportivas de las Olimpiadas de 1972. Me quedé impresionado al ver semejantes instalaciones y pensar que habían sido construidas hace 35 años. He visto las de Barcelona y personalmente no tienen ni punto de comparación. Una pena que todavía no tenga esas fotos pero ya os las pondré.

Como llevábamos unos días madrugando y acostándonos tarde nos permitimos le lujo de dormir un poco más el domingo hasta las 9, para coger un tren que en 3 horas nos dejaría en el Lago Constanza. Con un sol de justicia y mucha gente, nos encontramos con un lago enorme y unas vistas impresionantes, ya que desde la ciudad de Constanza se pueden devisar en un día despejado como el que tuvimos nosotros los Alpes Suizos en el horizonte. Además sus aguas azules pertenecientes al Rhin daban una gran sensación de tranquilidad.

 

 

 

El lunes nuestra anfitriona tenía que volver a trabajar así que nosotros nos fuimos a ver lo que nos quedaba de Stuttgart y aprovechamos para comprar algún recuerdo.

 

 

 

El viaje de vuelta no estuvo falto de emoción ya que nuestro vuelo a Frankfurt fue cancelado. Lufthansa nos puso un autobús que nos dejó en el aeropuerto 1 hora antes de la salida de nuestro vuelo lo que nos dejó el tiempo justo para facturar, pasar el arco de al policía y embarcar. Nos sentamos en el avión 5 minutos antes de que cerrara las puertas. Pero así todo valió muchísimo la pena.

Cuando tenga más tiempo os detallaré mas cositas con más fotos pero ahora estoy bastante liado coordinando y preparando el campamento que el martes que viene empieza. Nos os preocupéis que antes de irme os contaré algo más.

Y a los que me acompañaron en al aventura alemana y a la anfitriona quiero dedicarles esta entrada como agradecimiento de lo que disfrute esos días. Gracias.

Un saludo. Ciao 

Noticias desde Stuttgart

Pues primer dia completo en Stuttgart y lo unico que he hecho ha sido pasarme todo el dia en el Museo Merdeces Benz, que merece y mucho la pena. Cuando pueda pondre fotos que hay muchas pero ahora no puedo porque al final en nuestro centro de operaciones no tenemos internet asi que hoy nos hemos tenido que ir a un ciber.

Por ahora hace buen tiempo y la ciudad parece bonita. Los proximos dias no estaremos en ella que vamos a ver cosas de alrededor como Munich y quiza el Lago Constanza asi que ya vere cuando vuelvo a poder pasarme por aqui.

Perdonad las faltas de ortografia pero los teclados alemanes molan porque tienen la Z y la Y cambiadas de sitio ademas de no tener ni tildes ni enye jajaja…

Eso si, hace un bochorno bastante importante y ademas aqui no tienen la costumbre de tener aire acondicionado en los sitios porque no suelen utilizarlo asi que cuando entras en uno notas un aire caliente…

Eso si, lo que peor llevo es no entender lo que dice la gente, porque en ingles los entiendo bastante bien y sin problemas, pero el aleman… Ya vere si me animo a aprenderlo :D

Por hoy se acabo. Hasta otro rato! ;)

Ciao

Road to Germany

Se acerca el día D. Mañana día 20 de junio me voy con unos amigos a Stuttgart. La ocasión es perfecta ya que tenemos casa que es lo más importante: una amiga que está con una beca de trabajo que lleva allí desde Febrero. Y como nos ha pedido que vayamos a verla… Pues compramos el billete, que se pueden conseguir baratejos, y para allá que nos vamos ahora que la vida del estudiante te da más libertades.

El viaje no ha empezado y ya tiene polémica. El vuelo que habíamos comprado era Madrid - Stuttgart con Spanair con salida las 10:20 y la vuelta directa pero ahora mismo no recuerdo la hora. Pues bien, hace unos días nos mandaron un mail para decirnos que Spanair no realizaba la ruta Madrid - Stuttgart a partir del 18 de junio, así que nuestro plan de vuelo sería Madrid - Zurich saliendo a las 15:20 y Zurich - Stuttgart con llegada aproximada a las 22:00. A ver si no hay muchos problemas con el transbordo. Nunca he hecho ninguno pero según me han comentado como está organizado por la compañía no debería haber mucho problema. La vuelta será algo parecido pero con transbordo en Frankfurt el día 26.

Como el centro de operaciones será Stuttgart, será la ciudad que más veamos. Por suerte para un apasionado de los coches hay mucho que ver: Museo Mercedes-Benz, Museo Porsche (el antiguo o actual, porque el moderno entrará en funcionamiento en 2008) y, con suerte, una visita guiada por la factoría de Mercedes. Todo un lujo y una maravilla ;) También la ciudad parece ser que es muy recomendable de ver y pueblos o villas de alrededor. Y de ciudades cercanas creo que podremos ver Múnich, que se encuentra a unas 2 horas en tren y según me han comentado merece la pena verla. También me gustaría ver el Lago de Constanza, que hace frontera entre Alemania y Suiza y está más cerca que Múnich. Y otro punto que parece interesante es la Selva Negra de la que podríamos ver algo y también está relativamente cerca. Ah, y al parecer también está muy cerca uno de los mejores parques de atracciones de Europa, Euro-Park.

Al final no se cuanto podremos ver. Yo soy de la opinión de no usar estos viajes para descansar. Si hay que dormir poco se duerme, que ya se volverá a casa para planchar la oreja. Mi intención es intentar postear todos los días alguna foto antes de meterme en el sobre ya que allí tengo acceso a internet y, si pudiera, contaros alguna cosilla.

Nervios ya hay unos pocos por llegar y empezar a hacer cosillas allí. Ya os contaré ;)

Si tenéis alguna sugerencia del viaje será bien recibida.

No seáis malos. Ciao

 

Asturies y sus curves (y parte 3)

Corrían las 8 de la tarde, aunque más bien eran las 8 de la noche ya que la orografía de la zona hacía que ya casi no entraran rayos de sol y las nubes en el cielo entorpecieran aún más su camino.

Arranco el Megane y me siento raro en él. ¡No puede ser que tan rápido me haya acostumbrado a los pedales y dirección del Mondeo! Me acomodo y dejo que se vaya calentando mientras voy saliendo del aparcamiento y enfilando hacia la carretera que me llevaría a Grado. Llueve y hay bastante tráfico. Además éstos si que se conocen la zona. El Megane ya está en temperatura correcta y ya se le puede apretar.

Como os dije ayer aparecieron tres detonantes para pasar un buen rato: noche, agua y curvas. Y lo primero que se me pasó por la cabeza fué: “FED y FAF” (Fe En Dios y Ferro A Fondo). Las curvas se empezaban a suceder y ahora era el momento de los adelantamientos arriesgados. Había que aprovechar los pocos metros de línea discontinua con que nos deleitaba la majestuosa carretera. ¡Ojo camión! Doble-embrague, segunda, 4.000 rpm y al a espera del hueco. Mientras tanto “bailo” detrás de él intentando vislumbrar que es lo que viene por el fondo. El hueco tarda en aparacer y se hace de rogar, pero en cuanto se puede a fondo, tercera y a seguir trazando.

En esto que veo que dos parejas de focos se mueven ansiosas por mi retrovisor. Adelantan al camión y se ponen a mi altura. Intento llevarlos a un ritmo decente y en las dos primeras discontinuas no pasan, en la tercera, demostrando que se conocen el interior que hay tiran para adelante. Eran dos argallos de la zona, un Golf II GTI, me imagino que un 8v, un Kadett GSi, me parecio también un 8v. En este momento fué cuando más de menos eché no estar al volante de mi musa, Willi, de la que ya os hablaré otro día.

Las curvas se sucedían y la carretera pedia que siguiera adelantando. Mientras esperaba para adelantar un camión se acercó a mi espalda un 307. Y en esta si que dije, este no me pasa. Así que había que estar muy atento al posible hueco en cuanto apareciera. Y en el primero que hubo, cambio de carril y a fondo, pero a mitad de adelantamiento la carretera se cierra en el fondo y aparecen dos luces. Parece que hay sitio, pero ahora más que nunca FED y FAF. Objetivo conseguido en un hueco ajustado. El 307 quedó detrás del vehículo lento. Más tarde se pondría a mi espalda pero a un distancia prudencial.

En esto que llegamos al cruce de Cornellana y hay que girar para poner rumbo a Grado. La carretera se empina y se retuerce. ¡Es perfecta! Pero ¡oh desgracia! Camión y caravana. Estoy en sexta posción y cualquier intento de adelantamiento aquí es imposible. Segunda y si hubiera luz se podria disfrutar del paisaje. En esto que aparece en un cartel la mejor noticia que nos podrian dar en ese momento. ¡Carril de vehículos lentos en 500 metros! Me preparo para llevar hasta el fondo el pedal del acelerador en cuanto sea posible y… ¡Por Dios! ¿Por qué la gente no cambia de marcha a la hora de hacer el adelantamiento? ¡Qué lentitud! Paso al camión y a algún otro vehículo lento y me pongo a la cola de 3 coches que parece que llevamos ganas: un Primera, un Leon FR y un 19. Todos ellos se conocían la carretera y habia que ir hilando fino para seguirlos.

Así llegamos a Grado donde comenzaba la autovía que no se terminaría hasta Benavente. El tramo hasta Oviedo, entretenido, pero más tranquilo viniendo de donde veníamos. El tramo cronmetrado de la autopista del Huerna estuvo marcado por la nieve que cayó a la salida del Negrón y que nos acompañó durante unos kilómetros. No recuerdo el tiempo que marqué en el tramo, pero hay que recordar que subiendo por la cara norte la pendiente es más pronunciada y el descenso más tendido. Encuanto recupere los papeles del cronometraje os informo.

Y hasta Zamora ya hubo poco movimiento y el viaje fue más relajado. Resultado final, 660 kilómetros en el Megane con un consumo medio de 8,8 l/100 km. A lo que hay que añadir los 130 km. aproximadamente recorridos con el Mondeo, dando un total aproximado de 800 kilómetros en una de mis mejores jornadas automovilísticas.

Como podeis comprobar he disfrutado como nunca y espero poder repetir pronto, aunque preferiría que fuera con un vehículo más preparado que él Megane.

Hasta pronto. Ciao.

Listening: Blur - Tender

Asturies y sus curves (parte 2)

Aquí estoy otra vez para seguir con el viaje de este Lunes…

Llegando a Oviedo cogemos el desvío que nos lleva hacia Grado y posteriormente hasta Cornellana. Hasta Grado comienza con una Autovía de reciente creación, muy nueva en todos los sentidos. La deconozco totalmente. Parece que se pueden mantener buenos ritmos, aun así las curvas se suceden pero sin ser carretera de alta montaña.

Llegamos a Grado después de dos horas y veinte minutos de viaje. Paramos para tomar un refrigerio e ir al baño. Al entrar en el pueblo me doy cuenta que la autovía se termina y lo que nos queda por delante es carretera ratonera de buen asfalto al parecer.

Terminamos la parada en boxes y seguimos rumbo. Comienzan las hostilidades de nuevo, al carretera no hace más que presentar curvas y mas curvas, sin arcen y con el suelo un poco roto, sin llegar a ser incómodo. ¡Ojo! Camión y caravana. Transitamos lentamente los siguientes 3 kilómetros hasta que aparece un carril de vehículos lentos en la subida a un pequeño alto. La segunda ya estaba metida, espera hasta que los demás pasan al camión y entonces pedal a fondo y para arriba. La gente creo que pasa de cambiar de marcha. ¡Qué lentitud para adelantar! Así todo da tiempo a fulminarlos a todos.

Ahora para abajo, con carretera húmeda y sin arcén. ¡Moooooola! Enlazo las curvas una tras otra. Otros dos vehículos lentos, reducimos a segunda y a esperar algún breve metro de línea discontínua para adelantar. En las dos primeras discontínuas imposible, hay tráfico subiendo. A la tercera va la vencida, corte en segunda favorecido por el descenso, tercera y freno para meterme entre los dos coches. Reducción a segunda a la espera de la próxima discontinua, en esta no había más sitio. ¡Ahí esta el hueco! A fondo, tercera, cuarta… Y seguimos el descenso.

Llegamos al cruce antes de Cornellana que nos manda hacia Cangas de Narcea que es nuestro destino. Marca 60 kilómetros todavía, y parece que la carretera va a seguir siendo ratonera porque nos estamos adentrando en un perfecto valle entre dos montañas. Curvas, curvas y más curvas. Muy buena carretera aunque tiene muchos pueblos y voy bajo aviso de que suele haber radar.

En uno de los tramos revirados me encuentro con una grúa delante de mi. ¡Cómo va el tío! ¡Menudo ritmo lleva! La paso y continuo. La carretera es preciosa por sus insinuaciones, el paisaje también parece bonito pero no tengo tiempo para observarlo. En estas que llegamos a Cangas. Dejo enfriar un poco el motor y aparco.

Después de unos asuntillos, sin quererlo ni beberlo me encuentro conduciendo un Mondeo II 2.0 TDCi 130cv al pie del Rañadoiro. Sí, ese puerto que se subió en la Vuelta a España el año pasado y que tenía ganas de recorrer. Quizá este no era el coche adecuado ni la compañía, pero solo estar ahí ya merecía la pena.

Tomo contacto con el Mondeo y empiezo a rodar. Las primeras impresiones son bastante buenas en cuanto a chasis. Dirección rápida y directa. Transmite lo que pasa en el suelo y no hace falta ir corrgiendo en plena trazada, todo lo contrario que la del Megane. La palanca decía “¡Úsame!”. Tacto muy agradable, recorridos relativamente cortos. El pedalier, en su sitio. Freno y acelerador muy juntos, fantásticos para hacer punta-tacón. El tacto del freno era el típico, largo recorrido mientras aumentas la presión sobre el pedal. Intuitivo. El acelerador no parecía electrónico, parecía de cable como los de antaño. Ambas caraterísticas se sumaban para hacer de las reducciónes antes de las curvas una auténtica maravilla, y eso que estamos hablando de un coche de 3 volúmenes pensado para ir por autovía o nacionales relativamente rectas.

Lo que menos me gustó fue el motor. Me lo esperaba, era diesel. No era tan brusco como los TDi pero se acababa en un santiamén, te obligaba a cambiar de marcha en exceso y por debajo de las 2.000 rpm no había chicha, nada de nada.

El recorrido con el Mondeo me llevó por el puerto del Rañadoiro anteriormente citado. Ascenso por la cara norte, descenso por la sur. Subimos el Alto del Campillo, creo recordar que se llamaba así para en su posterior descenso llegar a Sisterna, que sería donde comeríamos. Después de comer, deshicimos el camino y nada más terminar de bajar el Rañadoiro, giro a la derecha para tomar una carretera perdida de la mano de Dios que nos lleva al pueblo de Gedrez y al Monasterio de Hermo. Preciosa carretera entre árboledas y completamente revirada. En todo este recorrido, el tráfico se podía contar con los dedos de la mano, lo que favorecía el realizar una conducción cómoda. Terminada la visita al Monasterio, vuelta a atrás y 40 kilómetros hasta llegar a Cangas de nuevo.

Fueron casi 130 kilómetros con un coche al que no estaba acostumbrado pero que me causó una muy buena impresión, a pesar del poco apego que les tengo a los Ford. De la conducción no tengo nada que decir porque han sido los 130 kilómetros que más ganas tenía de hacer. La carretera se prestaba al disfrute y era una ocasión que no podía desperdiciar. Sencillamente me lo pasé como un niño con zapatos nuevos.

Por hoy creo que ya vale, mañana os contaré el regreso de Cangas a Zamora, donde en la primera parte de la carretera se juntarón tres condicionantes que animaban a arriesgar por encima de todo: noche cerrada, lluvia y carretera juguetona, muy juguetona, desconocida.

Mañana prometo seguir poniéndoos los dientes largos, a mi por lo menos me los pone el simple hecho de recordalo.

Ciao

Recomendación: Alexi Murdoch - Orange Sky