Corrían las 8 de la tarde, aunque más bien eran las 8 de la noche ya que la orografía de la zona hacía que ya casi no entraran rayos de sol y las nubes en el cielo entorpecieran aún más su camino.
Arranco el Megane y me siento raro en él. ¡No puede ser que tan rápido me haya acostumbrado a los pedales y dirección del Mondeo! Me acomodo y dejo que se vaya calentando mientras voy saliendo del aparcamiento y enfilando hacia la carretera que me llevaría a Grado. Llueve y hay bastante tráfico. Además éstos si que se conocen la zona. El Megane ya está en temperatura correcta y ya se le puede apretar.
Como os dije ayer aparecieron tres detonantes para pasar un buen rato: noche, agua y curvas. Y lo primero que se me pasó por la cabeza fué: “FED y FAF” (Fe En Dios y Ferro A Fondo). Las curvas se empezaban a suceder y ahora era el momento de los adelantamientos arriesgados. Había que aprovechar los pocos metros de línea discontinua con que nos deleitaba la majestuosa carretera. ¡Ojo camión! Doble-embrague, segunda, 4.000 rpm y al a espera del hueco. Mientras tanto “bailo” detrás de él intentando vislumbrar que es lo que viene por el fondo. El hueco tarda en aparacer y se hace de rogar, pero en cuanto se puede a fondo, tercera y a seguir trazando.
En esto que veo que dos parejas de focos se mueven ansiosas por mi retrovisor. Adelantan al camión y se ponen a mi altura. Intento llevarlos a un ritmo decente y en las dos primeras discontinuas no pasan, en la tercera, demostrando que se conocen el interior que hay tiran para adelante. Eran dos argallos de la zona, un Golf II GTI, me imagino que un 8v, un Kadett GSi, me parecio también un 8v. En este momento fué cuando más de menos eché no estar al volante de mi musa, Willi, de la que ya os hablaré otro día.
Las curvas se sucedían y la carretera pedia que siguiera adelantando. Mientras esperaba para adelantar un camión se acercó a mi espalda un 307. Y en esta si que dije, este no me pasa. Así que había que estar muy atento al posible hueco en cuanto apareciera. Y en el primero que hubo, cambio de carril y a fondo, pero a mitad de adelantamiento la carretera se cierra en el fondo y aparecen dos luces. Parece que hay sitio, pero ahora más que nunca FED y FAF. Objetivo conseguido en un hueco ajustado. El 307 quedó detrás del vehículo lento. Más tarde se pondría a mi espalda pero a un distancia prudencial.
En esto que llegamos al cruce de Cornellana y hay que girar para poner rumbo a Grado. La carretera se empina y se retuerce. ¡Es perfecta! Pero ¡oh desgracia! Camión y caravana. Estoy en sexta posción y cualquier intento de adelantamiento aquí es imposible. Segunda y si hubiera luz se podria disfrutar del paisaje. En esto que aparece en un cartel la mejor noticia que nos podrian dar en ese momento. ¡Carril de vehículos lentos en 500 metros! Me preparo para llevar hasta el fondo el pedal del acelerador en cuanto sea posible y… ¡Por Dios! ¿Por qué la gente no cambia de marcha a la hora de hacer el adelantamiento? ¡Qué lentitud! Paso al camión y a algún otro vehículo lento y me pongo a la cola de 3 coches que parece que llevamos ganas: un Primera, un Leon FR y un 19. Todos ellos se conocían la carretera y habia que ir hilando fino para seguirlos.
Así llegamos a Grado donde comenzaba la autovía que no se terminaría hasta Benavente. El tramo hasta Oviedo, entretenido, pero más tranquilo viniendo de donde veníamos. El tramo cronmetrado de la autopista del Huerna estuvo marcado por la nieve que cayó a la salida del Negrón y que nos acompañó durante unos kilómetros. No recuerdo el tiempo que marqué en el tramo, pero hay que recordar que subiendo por la cara norte la pendiente es más pronunciada y el descenso más tendido. Encuanto recupere los papeles del cronometraje os informo.
Y hasta Zamora ya hubo poco movimiento y el viaje fue más relajado. Resultado final, 660 kilómetros en el Megane con un consumo medio de 8,8 l/100 km. A lo que hay que añadir los 130 km. aproximadamente recorridos con el Mondeo, dando un total aproximado de 800 kilómetros en una de mis mejores jornadas automovilísticas.
Como podeis comprobar he disfrutado como nunca y espero poder repetir pronto, aunque preferiría que fuera con un vehículo más preparado que él Megane.
Hasta pronto. Ciao.
Listening: Blur - Tender

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