Monthly Archive for Febrero, 2007

La Grulla de Prison Break

O como te puede enganchar una serie y animarte a hacer un poco de papiroflexia.

Hoy no voy a escribiros sobre mi pasión número uno, voy a cambiar y os voy a hacer saber que estoy bastante enganchado a Prison Break. Mientras que por España creo que se llega por el cuarto o quinto capítulo de la segunda temporada, yo estoy por el capítulo diecisiete, o lo que es lo mismo, al mismo ritmo que los americanos :D

Por ahora hay dos cosas que voy a sacar de la serie. La primera es aprender a hacer la grulla de papiroflexia que hace Michael para enviar sus notas. Y la segunda… Ya os la contaré otro día.

Para conseguirlo os voy a dejar el desarrollo de la grulla que mejor explica cómo hacerlo. Es el mejor que he encontrado y está muy bien.

Además os dejo dos vídeos que os pueden echar una mano en los dobleces.

 

Ale! A dejar notitas en plan Scofield para sorprender al personal. Y por supuesto os recomiendo ver la serie, porque es de las más interesantes de los últimos tiempos, porque mantiene una intriga muy interesante. Si necesitais ayuda para descargarla sólo teneis que preguntar.

Ciao

EDITO: Como hay exigencia del público por ver una grulla de mi cosecha… 8)

Asturies y sus curves (y parte 3)

Corrían las 8 de la tarde, aunque más bien eran las 8 de la noche ya que la orografía de la zona hacía que ya casi no entraran rayos de sol y las nubes en el cielo entorpecieran aún más su camino.

Arranco el Megane y me siento raro en él. ¡No puede ser que tan rápido me haya acostumbrado a los pedales y dirección del Mondeo! Me acomodo y dejo que se vaya calentando mientras voy saliendo del aparcamiento y enfilando hacia la carretera que me llevaría a Grado. Llueve y hay bastante tráfico. Además éstos si que se conocen la zona. El Megane ya está en temperatura correcta y ya se le puede apretar.

Como os dije ayer aparecieron tres detonantes para pasar un buen rato: noche, agua y curvas. Y lo primero que se me pasó por la cabeza fué: “FED y FAF” (Fe En Dios y Ferro A Fondo). Las curvas se empezaban a suceder y ahora era el momento de los adelantamientos arriesgados. Había que aprovechar los pocos metros de línea discontinua con que nos deleitaba la majestuosa carretera. ¡Ojo camión! Doble-embrague, segunda, 4.000 rpm y al a espera del hueco. Mientras tanto “bailo” detrás de él intentando vislumbrar que es lo que viene por el fondo. El hueco tarda en aparacer y se hace de rogar, pero en cuanto se puede a fondo, tercera y a seguir trazando.

En esto que veo que dos parejas de focos se mueven ansiosas por mi retrovisor. Adelantan al camión y se ponen a mi altura. Intento llevarlos a un ritmo decente y en las dos primeras discontinuas no pasan, en la tercera, demostrando que se conocen el interior que hay tiran para adelante. Eran dos argallos de la zona, un Golf II GTI, me imagino que un 8v, un Kadett GSi, me parecio también un 8v. En este momento fué cuando más de menos eché no estar al volante de mi musa, Willi, de la que ya os hablaré otro día.

Las curvas se sucedían y la carretera pedia que siguiera adelantando. Mientras esperaba para adelantar un camión se acercó a mi espalda un 307. Y en esta si que dije, este no me pasa. Así que había que estar muy atento al posible hueco en cuanto apareciera. Y en el primero que hubo, cambio de carril y a fondo, pero a mitad de adelantamiento la carretera se cierra en el fondo y aparecen dos luces. Parece que hay sitio, pero ahora más que nunca FED y FAF. Objetivo conseguido en un hueco ajustado. El 307 quedó detrás del vehículo lento. Más tarde se pondría a mi espalda pero a un distancia prudencial.

En esto que llegamos al cruce de Cornellana y hay que girar para poner rumbo a Grado. La carretera se empina y se retuerce. ¡Es perfecta! Pero ¡oh desgracia! Camión y caravana. Estoy en sexta posción y cualquier intento de adelantamiento aquí es imposible. Segunda y si hubiera luz se podria disfrutar del paisaje. En esto que aparece en un cartel la mejor noticia que nos podrian dar en ese momento. ¡Carril de vehículos lentos en 500 metros! Me preparo para llevar hasta el fondo el pedal del acelerador en cuanto sea posible y… ¡Por Dios! ¿Por qué la gente no cambia de marcha a la hora de hacer el adelantamiento? ¡Qué lentitud! Paso al camión y a algún otro vehículo lento y me pongo a la cola de 3 coches que parece que llevamos ganas: un Primera, un Leon FR y un 19. Todos ellos se conocían la carretera y habia que ir hilando fino para seguirlos.

Así llegamos a Grado donde comenzaba la autovía que no se terminaría hasta Benavente. El tramo hasta Oviedo, entretenido, pero más tranquilo viniendo de donde veníamos. El tramo cronmetrado de la autopista del Huerna estuvo marcado por la nieve que cayó a la salida del Negrón y que nos acompañó durante unos kilómetros. No recuerdo el tiempo que marqué en el tramo, pero hay que recordar que subiendo por la cara norte la pendiente es más pronunciada y el descenso más tendido. Encuanto recupere los papeles del cronometraje os informo.

Y hasta Zamora ya hubo poco movimiento y el viaje fue más relajado. Resultado final, 660 kilómetros en el Megane con un consumo medio de 8,8 l/100 km. A lo que hay que añadir los 130 km. aproximadamente recorridos con el Mondeo, dando un total aproximado de 800 kilómetros en una de mis mejores jornadas automovilísticas.

Como podeis comprobar he disfrutado como nunca y espero poder repetir pronto, aunque preferiría que fuera con un vehículo más preparado que él Megane.

Hasta pronto. Ciao.

Listening: Blur - Tender

Asturies y sus curves (parte 2)

Aquí estoy otra vez para seguir con el viaje de este Lunes…

Llegando a Oviedo cogemos el desvío que nos lleva hacia Grado y posteriormente hasta Cornellana. Hasta Grado comienza con una Autovía de reciente creación, muy nueva en todos los sentidos. La deconozco totalmente. Parece que se pueden mantener buenos ritmos, aun así las curvas se suceden pero sin ser carretera de alta montaña.

Llegamos a Grado después de dos horas y veinte minutos de viaje. Paramos para tomar un refrigerio e ir al baño. Al entrar en el pueblo me doy cuenta que la autovía se termina y lo que nos queda por delante es carretera ratonera de buen asfalto al parecer.

Terminamos la parada en boxes y seguimos rumbo. Comienzan las hostilidades de nuevo, al carretera no hace más que presentar curvas y mas curvas, sin arcen y con el suelo un poco roto, sin llegar a ser incómodo. ¡Ojo! Camión y caravana. Transitamos lentamente los siguientes 3 kilómetros hasta que aparece un carril de vehículos lentos en la subida a un pequeño alto. La segunda ya estaba metida, espera hasta que los demás pasan al camión y entonces pedal a fondo y para arriba. La gente creo que pasa de cambiar de marcha. ¡Qué lentitud para adelantar! Así todo da tiempo a fulminarlos a todos.

Ahora para abajo, con carretera húmeda y sin arcén. ¡Moooooola! Enlazo las curvas una tras otra. Otros dos vehículos lentos, reducimos a segunda y a esperar algún breve metro de línea discontínua para adelantar. En las dos primeras discontínuas imposible, hay tráfico subiendo. A la tercera va la vencida, corte en segunda favorecido por el descenso, tercera y freno para meterme entre los dos coches. Reducción a segunda a la espera de la próxima discontinua, en esta no había más sitio. ¡Ahí esta el hueco! A fondo, tercera, cuarta… Y seguimos el descenso.

Llegamos al cruce antes de Cornellana que nos manda hacia Cangas de Narcea que es nuestro destino. Marca 60 kilómetros todavía, y parece que la carretera va a seguir siendo ratonera porque nos estamos adentrando en un perfecto valle entre dos montañas. Curvas, curvas y más curvas. Muy buena carretera aunque tiene muchos pueblos y voy bajo aviso de que suele haber radar.

En uno de los tramos revirados me encuentro con una grúa delante de mi. ¡Cómo va el tío! ¡Menudo ritmo lleva! La paso y continuo. La carretera es preciosa por sus insinuaciones, el paisaje también parece bonito pero no tengo tiempo para observarlo. En estas que llegamos a Cangas. Dejo enfriar un poco el motor y aparco.

Después de unos asuntillos, sin quererlo ni beberlo me encuentro conduciendo un Mondeo II 2.0 TDCi 130cv al pie del Rañadoiro. Sí, ese puerto que se subió en la Vuelta a España el año pasado y que tenía ganas de recorrer. Quizá este no era el coche adecuado ni la compañía, pero solo estar ahí ya merecía la pena.

Tomo contacto con el Mondeo y empiezo a rodar. Las primeras impresiones son bastante buenas en cuanto a chasis. Dirección rápida y directa. Transmite lo que pasa en el suelo y no hace falta ir corrgiendo en plena trazada, todo lo contrario que la del Megane. La palanca decía “¡Úsame!”. Tacto muy agradable, recorridos relativamente cortos. El pedalier, en su sitio. Freno y acelerador muy juntos, fantásticos para hacer punta-tacón. El tacto del freno era el típico, largo recorrido mientras aumentas la presión sobre el pedal. Intuitivo. El acelerador no parecía electrónico, parecía de cable como los de antaño. Ambas caraterísticas se sumaban para hacer de las reducciónes antes de las curvas una auténtica maravilla, y eso que estamos hablando de un coche de 3 volúmenes pensado para ir por autovía o nacionales relativamente rectas.

Lo que menos me gustó fue el motor. Me lo esperaba, era diesel. No era tan brusco como los TDi pero se acababa en un santiamén, te obligaba a cambiar de marcha en exceso y por debajo de las 2.000 rpm no había chicha, nada de nada.

El recorrido con el Mondeo me llevó por el puerto del Rañadoiro anteriormente citado. Ascenso por la cara norte, descenso por la sur. Subimos el Alto del Campillo, creo recordar que se llamaba así para en su posterior descenso llegar a Sisterna, que sería donde comeríamos. Después de comer, deshicimos el camino y nada más terminar de bajar el Rañadoiro, giro a la derecha para tomar una carretera perdida de la mano de Dios que nos lleva al pueblo de Gedrez y al Monasterio de Hermo. Preciosa carretera entre árboledas y completamente revirada. En todo este recorrido, el tráfico se podía contar con los dedos de la mano, lo que favorecía el realizar una conducción cómoda. Terminada la visita al Monasterio, vuelta a atrás y 40 kilómetros hasta llegar a Cangas de nuevo.

Fueron casi 130 kilómetros con un coche al que no estaba acostumbrado pero que me causó una muy buena impresión, a pesar del poco apego que les tengo a los Ford. De la conducción no tengo nada que decir porque han sido los 130 kilómetros que más ganas tenía de hacer. La carretera se prestaba al disfrute y era una ocasión que no podía desperdiciar. Sencillamente me lo pasé como un niño con zapatos nuevos.

Por hoy creo que ya vale, mañana os contaré el regreso de Cangas a Zamora, donde en la primera parte de la carretera se juntarón tres condicionantes que animaban a arriesgar por encima de todo: noche cerrada, lluvia y carretera juguetona, muy juguetona, desconocida.

Mañana prometo seguir poniéndoos los dientes largos, a mi por lo menos me los pone el simple hecho de recordalo.

Ciao

Recomendación: Alexi Murdoch - Orange Sky

Asturies y sus curves (parte 1)

Lunes 19 de Febrero, 9 de la mañana. Mañana fresca pero soleada. Parece que no hay mucho movimiento en la ciudad.

Rumbo a la gasolinera camino del norte de España. Parada y a mirar la presión de las gomas. Las delanteras estaban bastante bien, 2.1, pero las pongo en 2.4 porque van a tener una dura batalla y en las condiciones que van a circular prefiero que vaya dura. La recomendación era 2.3. Las traseras estaban un poco peor, 1.8, me extraña que estén tan bajas y hace poco que las revisé, quizá sea por maltratos recibidos. La recomendación es 2.0 pero les doy una décima más. Sabía que las delanteras estaban llegando a los testigos y les eché un vistazo, pero no sabía que a las traseras les quedaba tan poco, así que me parece que hay que cambiar las 4 a la vez. Tendré que informarme de si puede sor el problema endémico del eje trasero de los Megane.

Siguiente parada, el repostaje. Depósito casi vacío, enchufo la manguera y hasta el fondo. 47 litros, pero cuando me monto la aguja no llega hasta arriba, vaya se podía haber echado un poco más de combustible, no importa veremos si con esto nos vale. Pagamos los 48 respectivos € y ahora sí, carretera.

El tramo hasta Benavente es bastante tranquilo, rozando la ilegalidad, bueno en la ilegalidad que no se puede circular por carreteras normales a 130 km/h. Circulación fluida. Los adelantamientos son normales, aunque ya va habiendo alguno apurado pero sin presión ni mucho menos.

Llego a Benavente y empieza la autovía. ¡Ojo radar! Reduzco la velocidad levemente hasta los 120km/h pelados. Comienza la parte más aburrida del viaje. Autovía Benavente - León, todo recto y poco tráfico. Ritmo de 140km/h tranquilo porque no suele haber radares en esta zona, aun así hay que prestar atención. Empiezan algunos bancos de niebla, pero la visibilidad es buena todavía.

Dejamos a un lado León y comienza una de las que yo pensaba que iban a ser de las mejores partes del viaje. Comienza la AP-66, autopista de alta montaña entre Onzonilla y Campomanes. No sé cuantas veces la habré recorrido pero muchas muchas y cada vez me encanta más por las curvas que tiene. El camino empieza a serpentear suavemente y ¡Atención! Nuevo radar al finalizar la A-66. Reduzco 20 km/h para colocarme a 120km/h pelados. Está señalizado por el típico cartel pero no me suena que haya ningún pórtico como los típicos de autovía. No, en este caso es una caja blanca en el margen izquierdo de la calzada. Pasado y a recuperar el ritmo.

Comienza la parte buena de la autopista. Pit-Stop en el peaje y empieza el cronometraje del tramo. Primera, segunda a fondo, tercera a fondo… El Megane está caliente y está a gusto en el medio, y eso que no ha sido hecho para esto, pero va aprendiendo y le gusta. Comienzan las curvas limitadas a 100 o recomendadas a 80, pero hay que mantener el ritmo que estamos en tramo cronometrado. Empiezo a pasar a algunos conductores que en recta iban muy rápido pero en cruva empiezan levantar el pie… El cielo se oscurece pero todavía no caen gotas y el asfalto poroso todavía está seco.

Reducciones a cuarta y tercera para afrontar bien los desniveles y salir rápido de las curvas. El Megane va cómodo en las 6.00 rpm, pero echo de menos más vueltas ahí arriba. Sucesión de túneles y llegamos al Negrón con sus 4 kilómetros esperándonos. De lo primero que me acuerdo es de la melodia de Mr. Spoon en un Ek4 rojo, precioso sonido. El Megane de serie ni por asomo suena así.

Comienza el descenso, cuidado suelo mojado y empiezan a caer gotas. Hay que hacer el descenso rápido que todavía estamos en tramo cronometrado. Trazando limpio sigo adelantando conductores que tienen cierto temor al descenso, aunque se nota quien es de la tierra y baja rápido. Abuso del freno motor, pero mucho mejor que utilizar el poco dosificable pedal del freno del Megane, aún así hago trabajar a los frenos a fondo. Así todo ahora se suceden los punta-tacón que tanto echaba de menos en las carreteras de Zamora. Hay una pequeña zona de descanso antes de seguir bajando y me pasa un tipo con un Almera negro, pero lo manengo a tiro y en cuanto la carretera apunta hacia abajo y se enrosca empiezo a acercarme hasta pasarlo y empiezo a dejalo atrás. ¡Recuerde, peaje en 2 km! Quedan 2 km. de especial y son hacia abajo, son los dos kilómetros con más curvas enlazadas del camino que hay que tomar bien para mantener un ritmo rápido. A la vez hay que seguir adelantando con sus consecuentes cambios de carril y nuevas trazadas. Ya se ven las luces del peaje, un último esfuerzo y se termina el tramo cronometrado. Me pongo a la cola y tardo en empezar el Pit-Stop, esto penaliza mi tiempo, pero ya lo revisaremos luego. Luz vede y hasta Oviedo.

Quedan 4 curvas enlazadas antes de terminar el descenso. Una de ellas es a izquierdas entrando en un viaducto con su consiguiente junta de dilatación y su bache. Hay que agarrar bien el volante. La mierda-dirección eléctrica del Megane intenta colocar rectas las ruedas en el aire, me lo temía, por eso llevo el volante agarrado fuerte, apoyamos y toca corregir un poco gracias a esta mieda-dirección. Cada vez me gusta menos. Todo esto adelantando a una furgoneta de reparto por el carril izquierdo. Curva a derechas para salir del viaducto con una junta de dilatación más suave y se termina el descenso.

Ahora hasta Oviedo es carretera relativamente recta, con una tramo final después de Mieres algo retorcido. Tomo aire hasta entonces y llegados a allí apretamos bien y a fondo hasta Oviedo.

En esta ocasión no entramos en la capital, cogemos desvío a Grado empieza la carretera desconocida… Pero eso, para otra entrega, por hoy está bien no?

Ciao

P.D.: El tramo cronometrado marca un tiempo de 23 minutos, que quitando el minuto parado antes del segundo Pit-Stop serían unos 22 minutos, uno de los mejores tiempos con el Culo-Gordo. Aún así estoy pendiente de ir un día solo y acercarme a los 20 minutos con el Megane, un coche con un 10 en relación peso/potencia (y el 10 no es bueno, cuanto menos mejor)

Recomendación: Alexi Murdoch - Home

Rendezvous

Hace muy poco me encontré con este video, que me encantó por su espectacularidad y por las sensaciones que transmite. Eso sí, hay situaciones que los pone de corbata… Bendita locura automovilística.
El coche utilizado es un Ferrari 275 GTB, V12 a 60º, 3286cc. y 280cv.

On an August morning in 1978, French filmmaker Claude Lelouch mounted a gyro-stabilized camera to the bumper of a Ferrari 275 GTB and had a friend, a professional Formula 1 racer, drive at breakneck speed through the heart of Paris. The film was limited for technical reasons to 10 minutes; the course was from Porte Dauphine, through the Louvre, to the Basilica of Sacre Coeur.

No streets were closed, for Lelouch was unable to obtain a permit.

The driver completed the course in about 9 minutes, reaching nearly 140 MPH in some stretches. The footage reveals him running real red lights, nearly hitting real pedestrians, and driving the wrong way up real one-way streets.

Upon showing the film in public for the first time, Lelouch was arrested. He has never revealed the identity of the driver, and the film went underground until a DVD release a few years ago.

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En una mañana de agosto en 1978, el cineasta francés Claude Lelouch montó una cámara fotográfica giro-estabilizada al paragolpes de un Ferrari 275 GTB y tenía un amigo, corredor profesional del fórmula 1, condujo a una velocidad rompecuellos a través del corazón de París. La película era limitada por razones técnicas a 10 minutos; el circuito era de Porte Dauphine, a través del Louvre, al Basilica de Sacre Coeur.

No hay calles cerradas, porque Lelouch no podía obtener un permiso.

El conductor terminó el curso en cerca de 9 minutos, alcanzando casi 140 MPH en algunos tramos. La recorrido revela semáforos rojos en funcionamiento, casi golpeando a peatones, y conduciendo la manera incorrecta encima de las calles unidireccionales.

Al mostrar la película en público por primera vez, Lelouch fue arrestado. Él nunca ha revelado la identidad del conductor, y la película fue escondida hasta un lanzamiento en DVD hace algunos años.

Ciao

Un coche es algo más que arrancar…

Pues después de meterle mano al Clio me reafirmo en el título de este post y lo volveré a decir en público. Eso de que mientras funcione mejor no hacerle nada, las menos veces… Muchas veces por no tocar nada la avería es más gorda y la reparación peor.

En el primer escalón del mantenimiento y que hay que hacer a menudo es la típica revisión de niveles de todos los líquidos del coche: aceite, refrigerante, líquido de frenos y líquido de dirección. Todos estos niveles suelen estar a la vista y lo importante es mirarlos a menudo para ver las variaciones que tienen. En caso de pérdida hay que prestar atención ya que puede estar provocada por algo importante.

El segundo escalón sería el del cambio de piezas y líquidos. Hay algunos que son más habituales y otros menos frecuentes, pero al fin y al cabo todos ellos son importantes. Los más habituales sería cambio de aceite y filtro. Hago un paréntesis aquí para comentar que según mi opinion y en contra de lo que mucha gente opina, al hacer el cambio de aceite es muy recomendable cambiar el filtro ya que en él se quedan impurezas que perjudican la buena lubricación del motor. Otro día intentaré explicar un poco lo poco que sé de aceites y sus propiedades, valga la rebuznancia. Más líquidos y piezas a cambiar. El refrigerante también es importante cambiarlo por uno nuevo y aunque no hay un margen muy específico yo creo que mínimamente si es recomendable hacerlo una vez al año, ya que en ese período ya ha sufrido las inclemencias del calor y el frio y ha podido perder gran parte de sus propiedades, más si cabe en zonas en las que las diferencias de temperatura entre unas temporadas y otras son grandes. Siempre hay excepciones en función de donde duerma el coche y las temperaturas del ambiente en el que viva. El líquido de frenos es otro elemento que no se suele cuidar lo necesario pero que por lo que cuesta, aprovechar una visita al taller por alguna de las causas anteriores para cambiarlo es una gran idea. El líquido de la dirección no lo conozco mucho pero creo que de todos los nombrados es que el que más durabilidad tiene. Ahora mismo no sabría decir un plazo para cambiarlo así que cualquier sugerencia de los lectores será bien recibida ;).

En un tercer escalón y cada vez más separado en el tiempo a la hora de cambiar estas piezas, creo que sería interesante colocar pastillas y discos de freno, amortiguadores, correas (tanto de distribución como de accesorios en caso de llevarlas) y bomba del agua. Vayamos por partes. La duración de los discos y pastillas de frenos no se suele conocer ya que parece que no sufren desgaste pero a la hora de la verdad se nota con diferencia su cambio. En este punto influye mucho el uso que se le dé al viniculo en cuestión por eso dar una cifra en este caso puede parecer muy escasa en uso intensivo-tramero o excesivamente alargada si es uso de vehículo lavadora (utilizado únicamente para ir de A a B, digamos que en este caso el coche es como un electrodoméstico más, que triste… :( ). En el caso de electrodoméstico que es lo más habitual 80.000 kilómetros ya es una distancia bastante recomendable para ser cambiados, aunque como siempre se aceptan sugerencias. El caso de los amortiguadores viene a ser parecido al anterior y una cifra de 100.000 kilómetros es de las ideales para cambiar este elemento. Los muelles, que son los compañeros de fatiga de los amortiguadores, entre ellos dos conforman la suspension del vehículo y el uno sin el otro en la mayoría de los viniculos no pueden trabajar, suelen durar la vida de un vehículo, en términos generales. Fijaros si estos elementos tan desconocidos para muchos son tan importantes que desde mi punto de vista a la hora de modificar un coche buscando las mejores prestaciones posibles que nos pueda dar, las primeras mejoras a realizar son los discos y pastillas y la suspensión. Para terminar este apartado y además remarcando que es una de las piezas más importantes del motor, la correa de distribución. Es la encargada de que el motor funcione como debe y todo esté compenetrado de la manera precisa. Su rotura produce las averías mas graves en el motor. Las recomendaciones por parte de los constructores suelen rondar los 100.000 - 120.000 kilómetros, pero reducir el período de cambio un 10% de la cifra que nos marque suele ser una medida de precaución muy bien tomada. Junto a ella y debido a su dificultad en el acceso se suele cambiar la correa de accesorios que como su nombre indica mueve los elementos accesorios al motor tales como alternador, compresor de aire acondicionado, bombas de agua y aceite, etc. Y como dije más arriba este cambio se suele acompañar con la implantación de una nueva bomba de agua que favorece la buena refrigeración del motor y que al estar enganchada a la correa de distribución si hay que cambiarla en otro punto de su vida, nos hace tener que pasar por el taller pagando una mano de obra larga y consecuentemente cara que nos podemos ahorrar haciendolo en este momento.

El cuarto escalón ya lo consideraría para intervalos de tiempo muy grandes o el caso en el que se compre un coche de segunda mano. Entonces los elementos a revisar y/o cambiar serían unos cuantos más que todo lo detallado anteriormente, que efectivamente habría que hacerlo también. Pero esto ya lo comentaré en otro post.

Por ahora nada más, y todas las sugerencias para mejorar el mantenimiento de las lavadoras será bien recibido. En caso de las secadoras o vehículos de ocio quizá me meta con ellos más adelante xD

Ciao